Hoy comenzamos jugando al juego de los “globos”,
en primer lugar repartimos un globo a cada niño, algunos de ellos supieron
inflarlo solos e incluso atarlos, a los que les costó más les ayudamos para que
todos tuviéramos nuestro globo.
Nos dispersamos por toda la clase y empezamos a
golpear los globos con diferentes partes del cuerpo (la cabeza, el pie derecho,
la mano izquierda...) sin que tocara el suelo, y también intentamos golpear al
globo con todas nuestras fuerzas el globo para que llegara a tocar el techo.
Después nos pusimos en círculo y con un globo nos
lo empezamos a pasar en sentido de las agujas del reloj sin que tocara el
suelo, primero le teníamos que darle con la mano derecha, luego con el pie
izquierdo, luego con la cabeza, más tarde con la nariz y por último con el
culo.
Después jugamos a “encuentra el globo”,
como cada uno de los niños tenía un globo de un color diferente, por turnos,
fuimos escondiendo sus globos, el que debía encontrar el globo se ponía cara a
la pared mientras el resto escondíamos su globo y la único que podíamos decirle
para ayudarle a encontrarlo era “caliente” y “frío”. Con esta actividad fomentamos la confianza en los demás y saber escuchar.
A continuación jugamos al juego de “las sillas”, este juego consiste en poner 5
sillas, ya que son 6 niños, alrededor, de las cuales, deben dar vueltas
mientras Patricia tocaba el piano, cuando el piano dejaba de sonar los niños
debían sentarse y el que se quedara sin silla paraba de jugar, se metía en la
olla (hueco que forman las sillas con los respaldos) y se eliminaba una silla.
Después jugamos a “la
pierna y el pañuelo”, este juego consiste en que los niños, por parejas, se
aten con un pañuelo uno de los pies, y deben llevar 3 pelotas que hemos colocado
sobre una silla detrás de ellos hasta el otro lado de la clase. Esto nos ayudó
a ver la coordinación que llevaban los niños y como buscaban estrategias para
hacerlo más rápido y mejor.
Y por último jugamos a “sigue el sonido de mi
voz”, este juego consiste en que uno de los niños se ponía en una esquina
de la clase y Patricia, junto al resto de los niños, se colocaban en la esquina
opuesta, y con un pañuelo en los ojos, el niño debía llegar junto al resto de
sus compañeros siguiendo el sonido de sus voces. Aprendemos a escuchar, confianza, reconocer voces...